·La farmacéutica considera que en ambos casos no hay una relación clara de que las enfermedades estén asociadas con la vacuna.

Vacuna de la farmacéutica AstraZeneca_REUTERS_Dado Ruvic

En informe sobre la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna contra la COVID-19, la compañía AstraZeneca ha difundido detalles sobre efectos negativos en un segundo voluntario al diario The New York Times. En este caso, una mujer con “síntomas neurológicos sin explicación».

Anteriormente, se tuvieron que suspender los ensayos de la vacuna que desarrollan junto a la Universidad de Oxford por una situación similar.

La semana pasada AstraZeneca anunció la suspensión de la tercera fase de los ensayos debido a que un paciente sufrió una reacción sospechosa, mielitis transversa. No obstante, la empresa señaló que una revisión independiente determinó que en ambos casos “se consideró poco probable que estas enfermedades estuvieran asociadas con la vacuna, o bien que no había pruebas suficientes para decir con certeza que las enfermedades estaban relacionadas o no con la vacuna”.

El doctor Paul Offit, profesor de la Universidad de Pensilvania y miembro del comité asesor de vacunas de la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU., considera que no está claro cómo la empresa, o el Gobierno del Reino Unido, determinó que el segundo caso no estaba relacionado con la vacuna, recoge el periódico.

Esta posible vacuna, considerada una de las más avanzadas que se desarrollan en todo el mundo, está en la fase 3 de los ensayos clínicos antes de recibir la autorización de los organismos reguladores para proceder a inmunizar a la población. A finales de agosto, la UE cerró con la farmacéutica británica AstraZeneca un “primer contrato” que le garantizaba el acceso a 300 millones de dosis de la vacuna, por lo que la suspensión de los ensayos supuso un serio motivo de preocupación en Europa y en todo el mundo.

Un total de 18.000 personas toman parte en los ensayos de esta vacuna contra el coronavirus, y que algunos de los participantes sufran reacciones adversas es algo normal del procedimiento, según afirmó la universidad. En el momento en el que se detecta alguna se debe parar las pruebas y estudiar cada caso de forma cuidadosa para garantizar la seguridad de los participantes.

AstraZeneca tiene ya contratos suscritos con Reino Unido, Estados Unidos y la UE para el suministro de dosis de su vacuna una vez concluya la fase de pruebas. En concreto, la UE ha firmado para comprar 400 millones de dosis de la vacuna, de las que España se habría asegurado 30 millones, y podría recibir ya 3 millones este mes de diciembre en caso de que sea testada con éxito.

Con información de agencias.

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