Foto: Luis Lidón/Archivo/EFE

Viena/Ciudad de México.- Gerard van Bussel, curador de las colecciones de América del Norte y Central de esta institución pública austríaca, dijo que El Penacho de Moctezuma, un tocado precolombino de oro y plumas de quetzal que habría pertenecido al último emperador azteca, y expuesto en el Museo Antropológico de Viena, Austria, «Es demasiado frágil”, ya que está formado principalmente por material orgánico, y cualquier vibración “en el aire o la carretera lo destruiría”.

“Me gustaría conocer a la persona dispuesta a asumir esa responsabilidad”, sentenció el curador.

Van Bussel responde así a la reciente polémica causada por las palabras del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que aseguró en un mensaje de Twitter haberle pedido a su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, reunida esta semana con el Presidente federal austríaco, Alexander van der Bellen, que insistiera en la recuperación del penacho.

El experto del Museo vienés recordó a la agencia EFE que de 2010 a 2012 se formó un comité binacional compuesto por curadores, restauradores y científicos tanto de México como de Austria para restaurar el penacho y que pudiera exponerse de nuevo.

“Al final, tanto los curadores austríacos como los mexicanos decidieron que el penacho era demasiado frágil para viajar”, declaró van Bussel, que explicó que haría falta “un avión de 300 metros para compensar (las vibraciones)”.

En el caso de que trasladar la pieza fuera posible sin destruirla, el curador del museo vienés se mostró favorable a que “los países discutan la devolución de objetos”, aunque advirtió que esto implica unos elevados costes que muchos no quieren asumir.

Imagen de: Reforma

No se atreven a moverlo

Van Bussel explicó también que, incluso dentro de la misma pinacoteca, no se atreven a bajarlo de la primera planta, donde está expuesto, por miedo a que pueda sufrir cualquier desperfecto.

Por este mismo motivo, el artefacto no será parte de la nueva exposición “Aztecas”, que el Museo Atropológico (Welt Museum) inaugurará este jueves, y que ocupa varias galerías de la planta baja con objetos cedidos por diferentes colecciones, entre ellas, la del Museo Nacional de Antropología de México.

El curador destacó también el esfuerzo que se ha invertido en acondicionar la instalación que acoge el penacho, y que “de haber un terremoto en Viena, no se movería”.

Gracias a un acuerdo bilateral entre Austria y México, los ciudadanos mexicanos que presenten su pasaporte a la entrada del museo pueden ver el penacho de manera gratuita.

Créditos: EFE, Reforma, 24 horas y Sin Embargo.

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