·Se restringirán las visitas a otras provincias, la movilidad entre municipios y el horario de todas las tiendas.

Es la primera vez desde que comenzó la pandemia que La Habana sufre medidas tan restrictivas. (14ymedio)

La Habana sufrirá a partir de este 1 de septiembre las medidas más restrictivas hasta ahora para contener el alza de los contagios por covid-19.

Según anunció este jueves Reinaldo García Zapata, gobernador de La Habana, en el programa Mesa Redonda, se prohibirá la movilidad de personas y vehículos de 7 pm a 5 am, se restringirá durante el día todo transporte privado y durante 15 días se impedirán las visitas de ciudadanos de otras provincias, incluso por motivos laborales.

«Solo podrán entrar a la capital residentes y transporte de cargas», precisó García Zapata. Además, los centros estatales que «no sean de producción continua o priorizados permanecen cerrados o con el mínimo de trabajadores posibles, por lo que se priorizará el trabajo a distancia», dijo el funcionario.

«Se restringirá durante el día el tránsito de automóviles, motos y otros medios de transportes privados, y durante 15 días se impedirán las visitas de ciudadanos de otras provincias, incluso por motivos laborales»

Los habaneros solo podrán comprar en los comercios del municipio donde residen y se reducirá el horario de todas las tiendas, que pasará a ser de lunes a sábado de 9 am a 4 pm y los domingos de 9 am a 1 pm. «Se reforzará la distribución de productos en zonas vulnerables o puntos ciegos», aseguró García Zapata.

Se limitará, de igual manera, el traslado entre municipios de los vendedores ambulantes, «con el objetivo de que no haya movilidad y solo comercialicen en su municipio de residencia», además de aplicarse multas con «altas cuantías por el uso incorrecto del nasobuco, la utilización de áreas culturales y deportivas y la realización de ejercicios, juegos o estancias en la vía pública».

«Las multas para el centro de trabajo que incumpla las medidas serán de 3.000 pesos y para las personas naturales, de 2.000»

El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, justificó las restricciones diciendo que «pretenden incrementar el rigor, y poseen un equilibrio entre ser justas y a la vez lo suficientemente fuertes como para contener la situación», y, subraya la Agencia Cubana de Noticias, irán encaminadas a «potenciar el teletrabajo, controlar la movilidad, e incrementar las medidas disciplinarias contra quienes violen lo establecido».

El primer ministro aseguró que varios eventos de contagio reportados en otras provincias «tuvieron involucrado a un habanero», en sus palabras, «lo cual no significa que deba rechazarse a los ciudadanos de la urbe, pues no se puede generalizar, y no todos son indisciplinados ni violan lo establecido».

Dos semanas después de entrar, a principios de julio, en la primera fase de la desescalada, la capital cubana empezó a ver un alza alarmante de los contagios por coronavirus. La cifra de fallecidos alcanza ya los 92, los nuevos confirmados diarios siguen al alza y la suma de los pacientes graves y críticos asciende a 21. El total de positivos a fecha de 26 de agosto es de 3.806.

La situación hizo retroceder a La Habana a la fase anterior y las autoridades impusieron de nuevo medidas restrictivas, aunque nunca tan rigurosas como las que anunciaron este jueves. El regreso a clases, que tendrá lugar precisamente este 1 de septiembre en el resto de provincias, ha sido retrasado.

El Gobierno cubano inició el lunes los primeros ensayos clínicos de una vacuna propia, a la que ha llamado Soberana y en la que está centrando sus esperanzas y su propaganda.

Información 14ymedio

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